El rincón de Chema Tante

Negar el cambio climático y las renovables desde la Universidad, aunque sea estival – por Chema Tante

Negar el cambio climático y las renovables desde la Universidad, aunque sea estival – por Chema Tante

Me emociona contemplar a la gente del partido llamado popular y de la coalición empresaria, apelar a la libertad de opinión, cuando esa opinión les conviene, pero olvidando las tantas veces que niegan ese mismo derecho.

José Ramón Arévalo es un universitario, profesor de la ULL y merece un respeto, como no. Sin embargo, todo respeto tiene un límite. El límite que marca la  verdad comprobada, contrastada y, si me apuran, cruel. A estas alturas de la Historia, cuando los “acontecimientos meteorológicos adversos” son cotidianos, cuando la agricultura y la vida humana se complican con los bruscos e inesperados (hasta ahora) altibajos en el termómetro, cuando puede llover o hacer frío en verano o lucir un sol de justicia en invierno, cuando llegamos un día sí, otro también, a las más elevadas temperaturas, para caer abruptamente al tercer día; cuando nuestra gente campesina está perpleja porque sus cultivos acusan la destemplanza; a estas alturas, digo, negar el cambio climático revela una estupidez -o un interés-  indigna del rigor universitario. Por mucho palabrerío científico que se esgrima. Mira, Arevalo, si tu visión científica te lleva a negar que estamos en una crisis climática de consecuencias fatales, entonces tu praxis científica está equivocada. Y yo afirmo, además, que tú lo sabes. Y que yo sé porqué te empeñas en defender el error.

Resulta que Arévalo ha embutido un curso denominado “Consecuencias del cambio climático en la economía y la ecología” en la Universidad de Verano de la ULL en La Palma, dentro del programa de extensión de su Universidad.

No asistí al curso, ni he tenido acceso a sus contenidos, por lo que hablo de oídas. Pero me dicen -y no me extraña, porque conozco anteriores exposiciones del protagonista- que, en una extraña cabriola semántica, en el curso se niega lo que en el título se expresa asertivamente: el Cambio Climático. Y, también escucho que en la misma ocasión se cuestionó la rentabilidad de las energías renovables.

Ajá. Hemos llegado al núcleo de la cuestión. La boba, cargante, extravagante, discusión sobre la pretendida inviabilidad de las tecnologías limpias de generación de energía. Una discusión que allá donde todavía se da, pero en Canarias con una categoría extrema, tiene sus raíces en las consideraciones económicas. Muchas esperanzas ha puesto el arribismo mediocre que nos gobierna y que dirige nuestras empresas, en el gaseamiento de Canarias. Muchas estimaciones crematísticas descansan en proyectos especulativos como el puerto de Granadilla y las regasificadoras. Y, ante el dinero, amigas y amigos, hay científicos, hasta en la Universidad, que no pueden resistirse. Es cierto y gratificante que son los menos. Pero se trata de una infección, por minúscula que sea, sumamente maligna, que la propia Universidad debería atajar profilácticamente.

Las representaciones politicas con intereses demostrados en la operación de gaseamiento de Canarias han salido de inmediato a, como dije, apelar al derecho a expresar la opinión, al contraste de pareceres (como le gustaba decir a los franquistas), a la sacrosanta libertad de cátedra, en cuyo nombre tantos atropellos se han perpetrado contra la razón y la propia cencia. Se trata de ese derecho, respetable, insisto, pero limitado, por el cuál se ha escuchado atacar el aborto, insultar la dignidad de la mujer, execrar la libertad o la identidad sexual, por no remontarse a la redondez de la Tierra o la circulación de la sangre. Ese derecho que pretende permitir que con una guagua se extienda la ponzoña ideológica en las mentes infantiles.

Pues no. No puede ser. Ninguna libertad puede justificar la difusión del error comprobado. Enfatizo: comprobado por todo el mundo en la doble acepción del término.

Yo, Chema Tante proclamo mi convencimiento de que quien todavía niegue que el planeta se  aproxima a una catástrofe ambiental con riesgo de hecatombe, quien todavía argumente que Canarias no necesita encaminarse hacia la soberanía energética que le permiten el clima y el avance tecnológico, solamente lo hace por un interés venal. No hay otra explicación.

Y, mucho más si, encima, esta falacia se destila en La Palma, en dónde está en plena ebullición el debate sobre si se mantiene a la isla libre del desastre o se la sume en el mismo estropicio urbanístico desenfrenado que lleva proa al marisco a las cinco islas mártires de la locura del turismo masivo.

No. No hay derecho.

http://www.ivoox.com/polemica-universidad-verano-la-palma-opiniones-diferentes-enriquecen-audios-mp3_rf_19922602_1.html

https://www.ivoox.com/polemica-universidad-verano-la-palma-opiniones-diferentes-enriquecen-audios-mp3_rf_19922602_1.html

Lo escribió y lo sostiene Chema Tante

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *