Ecología

CAPITALISMO ECOCIDA Y HOMICIDA: CAMBIO CLIMÁTICO Y ESCASEZ DE AGUA

Informe Mundial de la Naciones Unidas sobre el Desarrollo Hídrico 2018. Soluciones basadas en la naturaleza para la gestión del agua.

Descargar informe completo pinchando aquí:  Informe ONU sobre desarrollo hídrico
Pequeño extracto de la parte informativa.

El papel de los ecosistemas en el ciclo del agua

Los procesos ecológicos en el paisaje influyen en la calidad del agua y la forma en que se mueve a través de un sistema, así como en la formación del suelo, la erosión y el transporte y el depósito de sedimentos, todo lo cual puede ejercer una influencia importante en la hidrología. Aunque los bosques son a menudo el principal centro de atención cuando se habla de cobertura del suelo e hidrología, los prados y las tierras de cultivo también juegan papeles importantes. Los suelos son cruciales para el control del movimiento, el almacenaje y la transformación del agua. La biodiversidad tiene un papel funcional en las Soluciones basadas en la naturaleza (SbN), visto que es la base de los procesos y funciones de los ecosistemas, y por tanto, de la prestación de los servicios de dicho ecosistema.

Los ecosistemas tienen una influencia importante en el reciclaje de la precipitación desde una escala local, hasta una continental. En lugar de considerarse como “consumidora” de agua, la vegetación es vista más bien como “recicladora” de agua. Globalmente, hasta el 40% de las precipitaciones de la tierra tienen su origen en la transpiración de las plantas a barlovento y en otras evaporaciones terrestres. Esta fuente representa la mayoría de las precipitaciones en algunas regiones. Por tanto, las decisiones relacionadas con el uso de la tierra en un lugar determinado pueden tener consecuencias importantes para los recursos hídricos, las personas, la economía y el medio ambiente en lugares distantes, lo que apunta a las limitaciones de la cuenca hidrográfica (en oposición a la “cuenca de precipitación”) como base para la gestión.

La infraestructura verde (para el agua) utiliza sistemas naturales o seminaturales como las SbN para proporcionar opciones de gestión de los recursos hídricos con beneficios equivalentes o similares a las infraestructuras convencionales “grises” (construidas/ físicas) de agua. En algunas situaciones, los enfoques basados en la naturaleza pueden ofrecer la principal o la única solución viable (por ejemplo, la restauración del paisaje para luchar contra la degradación de la tierra y la desertificación), mientras que para otros propósitos solo funcionará una solución construida (por ejemplo, suministrar agua a una vivienda mediante tuberías y grifos). En la mayor parte de los casos, sin embargo, las infraestructuras verdes y grises pueden y deben funcionar juntas. Algunos de los mejores ejemplos del despliegue de SbN están donde mejoran el rendimiento de la infraestructura construida. La situación actual, con una infraestructura gris obsoleta, inapropiada o insuficiente en todo el mundo, crea oportunidades para las SbN como soluciones innovadoras que incorporan perspectivas de servicios ecosistémicos, mayor resiliencia y consideraciones relacionadas con los medios de vida en la planificación y gestión del agua.

Una característica clave de las SbN es que tienden a ofrecer grupos de varios servicios ecosistémicos a la vez, aunque la actuación solo tenga uno como objetivo. De ahí que las SbN suelan ofrecer múltiples prestaciones relacionadas con el agua y a menudo ayuden a afrontar la cantidad, calidad y riesgos del agua de forma simultánea. Otra ventaja clave de las SbN es la forma en que contribuyen a crear resiliencia sistémica generalizada.

Las SbN para gestionar la disponibilidad de agua

Las SbN abordan el suministro de agua principalmente mediante la gestión de las precipitaciones, la humedad y el almacenamiento, la infiltración y la transmisión del agua, de modo que se llevan a cabo mejoras en la localización, temporización y cantidad de agua disponible para las necesidades humanas.

SbN para la gestión de la calidad del agua

La protección de las fuentes de agua reduce los costes de tratamiento del agua para los proveedores urbanos y contribuye a mejorar el acceso al agua potable en las comunidades rurales. Los bosques, los humedales y las praderas, así como los suelos y los cultivos, si se manejan adecuadamente, juegan un papel importante en la regulación de la calidad del agua al reducir la carga de sedimentos, capturar y retener contaminantes y reciclar los nutrientes. Allí donde el agua está contaminada, tanto los ecosistemas construidos como los naturales pueden ayudar a mejorar la calidad del agua.

Las SbN para manejar riesgos relacionados con el agua

Los riesgos y desastres relacionados con el agua, como las inundaciones y sequías asociadas a una creciente variabilidad temporal de los recursos hídricos debido al cambio climático, provocan pérdidas humanas y económicas inmensas y cada vez mayores a nivel mundial. Se calcula que alrededor del 30% de la población mundial vive en áreas y regiones que sufren los efectos de inundaciones y sequías de manera habitual. La degradación de los ecosistemas es la causa principal del aumento de los riesgos y fenómenos extremos relacionados con el agua, y reduce la capacidad de aprovechar plenamente el potencial de las SbN.

Las SbN para mejorar la seguridad del agua: multiplicar los beneficios

Las SbN pueden mejorar la seguridad general del agua al mejorar la disponibilidad y calidad de la misma, reduciendo al mismo tiempo los riesgos relacionados con el agua y generando beneficios colaterales sociales, económicos y ambientales adicionales. Permiten identificar resultados mutuamente beneficiosos en todos los sectores.


Descargar informe completo pinchando aquí:  Informe ONU sobre desarrollo hídrico

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