ATTAC

El impuesto sobre el volumen de negocios de las multinacionales: una falsa buena idea

¡Las multinacionales deben pagar la parte que les corresponde de los impuestos en todos los países en los que operan!

Miércoles 21 de marzo de 2018, por Attac France

El sentimiento de injusticia vinculado a la evasión fiscal masiva que practican las multinacionales, y en especial las llamadas “digitales”, crece sin cesar en nuestras sociedades. Tras el escándalo de los “Papeles del Paraíso” y bajo la presión ciudadana, los gobiernos y la Comisión Europea se sienten obligados a reaccionar. A propuesta de Francia, la Comisión Europea acaba de proponer un impuesto del 3% sobre el volumen de negocios de las empresas digitales. Según las estimaciones, podría generar unos ingresos fiscales de 5.000 millones de euros al año.

Detrás de este voluntarismo declarado, en particular por Bruno Le Maire, Ministro de Economía francés, y Pierre Moscovici, Comisario europeo de Asuntos Económicos y Financieros, esta propuesta tiene todas las características de una falsa buena idea. Según un estudio del Financial Times[1] publicado el pasado mes de marzo, la tasa impositiva de las multinacionales ha caído un 9% desde la crisis financiera de 2008. El impuesto sobre el volumen de negocios respalda, a su manera, este estatus privilegiado de las multinacionales que deberían estar pagando sus impuestos como todo el mundo. Por otro lado, a muchas empresas, especialmente las plataformas digitales como Amazon o Netflix, no se les aplicaría este impuesto. Al igual que sucedió con el establecimiento de la lista negra de paraísos fiscales, la respuesta de la Unión Europea es una mascarada política: hace ver que se está actuando, pero en realidad sienta un peligroso precedente para la justicia fiscal.

Desde hace varios años, Attac actúa para denunciar la impunidad fiscal de la que gozan multinacionales como Apple y BNP Paribas. Para nosotros, las multinacionales deben pagar la parte que les corresponde de los impuestos en los países en los que ejercen su actividad. A escala de la Unión Europea, deben cumplirse dos condiciones para conseguirlo. En primer lugar, la armonización de las bases impositivas, basada en la Directiva sobre Coordinación de los Sistemas de Información (BICCIS) que incluye las actividades digitales, y acaba de ser votada en el Parlamento Europeo. En segundo lugar, la introducción de un tipo impositivo mínimo sobre los beneficios obtenidos en la UE para detener la actual carrera a la baja de estos tipos.

Francia y todos los países que lo deseen deberían, sobre todo, iniciar una transformación profunda de la fiscalidad de las multinacionales. Attac defiende la idea de un impuesto global sobre las multinacionales que podría ser la base de un nuevo acuerdo global en el que no tendrían cabida los paraísos fiscales y la competencia fiscal. Este impuesto, también llamado “impuesto unitario”, tiene como objetivo gravar los beneficios mundiales de las multinacionales sobre la base de indicadores de su actividad real en cada país. Así, contribuiría a inmunizar el sistema fiscal contra las transferencias artificiales de beneficios a paraísos fiscales. Para evitar cualquier bloqueo vinculado a la desastrosa norma europea de unanimidad en materia fiscal, estas reformas podrían emprenderse en el marco de la cooperación reforzada iniciada por Francia y Alemania.

 

Notas
1] El estudio es citado por Courrier International.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *