Reflexiones

Empleo barato para siempre

OPINIÓN

Empleo barato para siempre

La crisis solo ha sido una excusa para justificar el golpe de mano al poder de negociación salarial, mantener un nivel de paro de larga duración lo suficientemente alta para desincentivar la protesta y la lucha por derechos laborales perdidos para siempre.

Alejandro Inurrieta

 
VOZPÓPULI
01/01/2017
 

En los últimos meses se ha instalado un debate nacional sobre la situación de los salarios. Por un lado, está el problema del nivel salarial que, sin tener estadísticas decentes, sabemos por intuición que es anormalmente bajo gracias, entre otras razones, a la Reforma Laboral de 2012. Por otro lado, empieza a preocupar el incremento en un año en el que los beneficios empresariales crecen muy por encima de lo que lo hacen las retribuciones a los trabajadores, lo que ensancha la cantidad de la renta nacional que se apropian los empleadores. En este campo, los mal llamados agentes sociales llevan unos meses mareando la perdiz, fingiendo una lejanía en los planteamientos, pero que acabarán firmando un acuerdo vacío de contenido que tratarán de vender como histórico, de igual forma que han hecho con el salario mínimo.

La distribución de la renta nacional sigue mostrando la asimetría entre beneficios empresariales y rentas salariales

Como elementos colaterales también se han colado en el debate disfunciones tan graves como la distribución de la renta, el gap salarial entre hombres y mujeres, los salarios de entrada en el mercado laboral en relación a los de salida y el retraso de la medida estrella propuesta pro Ciudadanos, el complemento salarial para jóvenes, limosna que pagaremos entre todos, con ayuda del Fondo Social Europeo, aunque en Bruselas han cambiado de arriba abajo la ocurrencia de Rivera y Garicano. Al final se queda en una ayuda de 430 euros, similar al programa Prepara para parados de larga duración sin ingresos.

Otras disfunciones también se han convertido en estructurales: gap salarial de género, salarios de entrada frente a los de salida y las dificultades del complemento salarial para jóvenes

Como se puede apreciar en todos los debates, tanto los de café, como los académicos o políticos, apenas se reconocen los verdaderos problemas del mercado laboral: la demanda efectiva, la propensión por la precariedad y el subempleo, la muerte del modelo de negociación colectiva que conocimos tras los Pactos de la Moncloa y un modelo productivo que favorece el empleo barato y el uso de trabajadores poco formados.

No olvidemos que este es el modelo perfecto para un empresariado español muy atrasado, poco formado y miope

Este factor endógeno explicaría la tipología de contratación cuyos efectos perversos defiende la patronal y es quien, de facto, influye para que nada cambie. No olvidemos que este es el modelo perfecto para un empresariado español muy atrasado, poco formado y miope que confunde su función y viola sistemáticamente la ética schumpeteriana, situándose más cerca de las peores prácticas de los países en vías de desarrollo.

La precariedad y bajos salarios tienen que ver con elementos endógenos: modelo productivo y un empresariado estructuralmente orientado hacia este modelo de contratación

En este punto, sabemos que existe una corriente que fía todo el problema del mercado laboral español a la obligación de firmar un contrato único para todos los trabajadores, indefinido, sin cuestionar si debe ser a tiempo parcial o tiempo completo. Para el sector estacional, se plantean que todos los camareros/as, o trabajadores de la hostelería o el comercio sean trabajadores fijos discontinuos, en un alarde de desconocimiento de la realidad de multitud de negocios, especialmente pequeños, por ejemplo, de Baleares, Canarias o comunidad Valenciana. Y por último, para aquellas puntas de trabajo temporal, bastaría con utilizar las ETT (Empresas de Trabajo Temporal), ejemplo de buenas prácticas en materia de derechos laborales y remuneraciones acorde con la valía de los trabajadores.

Las propuestas de cambio incluyen el contrato único, fijos discontinuos y ETT para cubrir todas las contingencias del empelo en una economía estacional, sin que exista ninguna evidencia de que pudiese funcionar

Es decir, que una vez desplegado este esquema, cuyas principales figuras contractuales ya existen, salvo el contrato único, se acabaría el problema de dualidad en el mercado laboral, la precariedad y los bajos salarios. Ese apriorismo, algo que choca contra la lógica económica y que debería venir acompañado por una experiencia más amplia en cómo funciona una empresa, alejándose de teorías de laboratorio, es simplemente inviable y en ningún caso elevaría el nivel salarial de la economía española.

Parece que el ritmo de creación de empleo se agota, una vez los efectos de cola que han empujado a España desde 2015 tienden a agotarse

Después de la orgía vivida en los dos últimos ejercicios en materia de contratación temporal y precaria, más de 611.000 empleos en 2017, con más de 21 millones de contratos firmados, parece que el ritmo de creación de empleo se agota, una vez los efectos de cola que han empujado a España desde 2015, tienden a agotarse, sin que nada de lo principal haya cambiado. Por tanto, volveremos a escuchar voces que vuelvan a hablar de bonificaciones a la contratación, extensión del Programa Prepara y la implantación de la limosna del complemento salarial para jóvenes.

El empleo tiende a ralentizar su fortaleza, por lo que surgirán nuevas presiones para bonificaciones y la implantación del complemento salarial, pero alejados de las cifras 2009.

Pero el verdadero cáncer de la economía española está extendido por la gran parte de las empresas, e incluso la Administración: la economía low cost ha venido para quedarse. Sectores de bajo valor añadido que permiten consumir bienes y servicios a una gran parte de la población a precios irrisorios, de ahí la baja inflación, con costes laborales decrecientes y una población que se vende por salarios de miseria sin protestar.

Todo este cambio de paradigma se explica, principalmente, por la ausencia de una demanda efectiva en el mercado de producto que no es cíclica, sino que se torna estructura

La crisis solo ha sido una excusa para justificar el golpe de mano al poder de negociación salarial, mantener un nivel de paro de larga duración lo suficientemente alta para desincentivar la protesta y la lucha por derechos laborales perdidos para siempre, algo que los trabajadores han internalizado con asombrosa naturalidad y resignación. Todo este cambio de paradigma se explica, principalmente, por la ausencia de una demanda efectiva en el mercado de producto que no es cíclica, sino que se torna estructura, como lo prueba la nula presión inflacionista o la reducción de la velocidad de circulación del dinero.

El gran problema es la demanda efectiva y el empleo low cost que ha llegado para quedarse

Esta combinación de demanda efectiva bajo mínimos, salvo por movimientos de regresión a la media, y la economía low cost, junto a un enorme ejercito de reserva poco formado, dentro de un contexto de destrucción de poder de negociación de los trabajadores, cierra la ecuación de salarios bajos como elemento estructural incorporado a la mentalidad y práctica empresarial. Todos los intentos de modificar los elementos institucionales o legislativos, propios de un laboratorio, sin ningún test empírico en España, apenas tendrían impacto sobre una economía muerta, obsoleta y con un empresariado viciado por la codicia y la propensión a mantener trabajadores baratos y sin formar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos
Responsable P. Juana Posadas. +info....
Finalidad Gestionar y moderar tus comentarios.. +info...
Legitimación Consentimiento del interesado. +info...
Destinatarios No se cederán datos a terceros, salvo obligación legal. +info...
Derechos Acceder, rectificar y suprimir los datos, así como otros derechos, como se explica en la información adicional.
Información adicional Puedes consultar la información adicional y detallada sobre protección de datos en nuestra página de política de privacidad.