UNIÓN EUROPEA

La política europea con los refugiados: la vergüenza de Europa

¿Cómo recordará La Historia estas sangrantes páginas que estamos escribiendo?

INFORME EXPANDIENDO LA FORTALEZA

 

“Lo siento por Europa… No pensábamos que Europa fuera así. No hay respeto por los
refugiados, no nos están tratando con dignidad. ¿Por qué es así Europa?”
– Ari Omar, refugiado iraquí

La difícil situación de los 66 millones de personas del mundo desplazadas por la
fuerza parece perturbar la conciencia de la Unión Europea únicamente cuando el
foco de los medios de comunicación muestra una tragedia en sus fronteras. Solo un
Estado europeo —Alemania— se encuentra entre los diez primeros países del mundo
en cuanto a acogida de refugiados, mientras que algunos de los países más pobres
son los que albergan a la mayor parte de las personas desplazadas por la fuerza. Así
pues, la invisibilidad solamente se rompe cuando comunidades fronterizas como
Calais, Lampedusa o Lesbos aparecen de manera destacada en las noticias con gente
desesperada que huye de la guerra y que acaba muerta, detenida o atrapada.

 

La UE ha convertido el control migratorio en un objetivo central de sus relaciones exteriores, ampliando rápidamente las medidas de externalización de fronteras que requieren que los países vecinos actúen como guardias fronterizos europeos. Este nuevo informe publicado por el Transnational Institute (TNI)Stop Wapenhandel y el Centro Delàs de Estudios por la Paz, examina 35 países, priorizados por la UE en la externalización de fronteras, y revela la existencia de regímenes autoritarios alentados a reprimir la sociedad civil, que las personas refugiadas son obligadas a recurrir a rutas más peligrosas y mortales, y las empresas de armas y de seguridad europeas se encuentran en auge beneficiándose del aumento de la financiación de los sistemas de seguridad fronteriza y tecnologías.

Autores: Mark Akkerman

Puedes consultar y descargar el resumen ejecutivo en castellanoen catalán y en inglés.

Reproducimos algunos datos que se desarrochan en dicho informe.

EL INFORME REVELA QUE:

• La gran mayoría de los 35 países que la UE prioriza para la externalización de fronteras son
autoritarios, conocidos por cometer abusos contra los derechos humanos y con indicadores de
desarrollo humano deficientes.

• El 48 % (17) tienen un Gobierno autoritario y solo 4 pueden ser considerados democráticos (aunque
con muchas deficiencias).

• El 48 % (17) están clasificados como “no libres”, y solamente 3 como “libres”; el 34 % de los países (12)
suponen un riesgo extremo para los derechos humanos, los otros 23 suponen un riesgo elevado.

• El 51 % (18) entran en la categoría de “bajo desarrollo humano”; solamente 8 tienen un alto nivel de
desarrollo humano.

• Alrededor del 70 % (25) se encuentran en el último tercil del mundo en términos de bienestar de la
mujer (inclusión, seguridad y justicia).

• Los países europeos continúan vendiendo armamento a estos países aunque ello alimente más
conflictos, violencia y represión y, por tanto, contribuya al aumento del número de refugiados.
El total de licencias expedidas por los Estados miembros de la UE para la exportación de armas a estos
35 países en la década 2007-2016 supera los 122 000 millones de euros. Sobre el 20 % de estos países
(7) pesa un embargo de armas de la ONU o la UE, pero la mayoría de ellos siguen recibiendo armas de
algunos Estados miembros de la UE, así como el apoyo de la propia UE a sus fuerzas armadas y cuerpos de
seguridad en las iniciativas relacionadas con la migración.

• El gasto de la UE en seguridad fronteriza en terceros países ha aumentado enormemente. Aunque
es difícil encontrar las cifras totales, los fondos para los proyectos relacionados con la migración provienen
cada vez de más instrumentos, y la seguridad y la migración irregular son sus prioridades principales. Estos
recursos se desvían de la ayuda al desarrollo. Alrededor del 80 % del presupuesto para el EUTF viene del
Fondo Europeo de Desarrollo y otros fondos para el desarrollo y la ayuda humanitaria.

• El aumento del gasto en seguridad de fronteras ha beneficiado a una amplia variedad de empresas,
en particular a las fabricantes de armas y a las de seguridad biométrica. El gigante armamentístico
francés, Thales, también uno de los que más armas exporta a la región, es un actor destacado; proporciona
equipamiento militar para la seguridad de las fronteras y sistemas y equipos biométricos. Entre los
proveedores empresariales de seguridad biométrica más importantes se hallan Veridos, OT Morpho y
Gemalto (que pronto será absorbido por Thales). Por otra parte, Alemania e Italia financian sus propias
empresas de armamento —Hensolt, Airbus y Rheinmetall (Alemania) y Leonardo e Intermine (Italia)— para
apuntalar el trabajo de seguridad fronteriza en varios países de la región del MENA, en particular Egipto,
Túnez y Libia. En Turquía, los contratos de seguridad fronteriza más importantes se han adjudicado a
empresas de defensa turcas, en particular a Aselsan y Otokar, que utilizan los recursos para subvencionar
sus propios esfuerzos en materia de defensa, que también respaldan los controvertidos ataques turcos
contra comunidades kurdas.

• También hay varias empresas semipúblicas y organizaciones internacionales que ofrecen proyectos
de consultoría, formación y gestión de seguridad de fronteras que han prosperado con el enorme
crecimiento del mercado de la seguridad fronteriza. Entre ellas, se encuentran la compañía francesa
semipública Civipol, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y el Centro Internacional
para el Desarrollo de Políticas Migratorias (CIDPM). Civipol es, en parte, propiedad de grandes fabricantes
de armas como Thales, Airbus y Safran, y en 2003 elaboró un informe de consultoría que tuvo una gran
influencia en la Comisión Europea y que sentó las bases para las actuales medidas de externalización de
fronteras de las cuales ahora se beneficia.

• La financiación y las donaciones de equipamiento militar y de seguridad por parte de la UE, así
como la presión en terceros países para fortalecer sus capacidades de seguridad fronteriza, han
estimulado el mercado de la seguridad fronteriza en África. El grupo de presión Asociación Europea de
Industrias Aeroespaciales y de Defensa (ASD) ha empezado a centrarse en la externalización de fronteras
de la UE. Grandes empresas armamentísticas como Airbus y Thales han fijado su atención en el creciente
mercado de África y Oriente Medio.

• La toma de decisiones y la puesta en marcha de la externalización de fronteras en el ámbito de la
UE han estado marcadas por una velocidad poco habitual y han eludido los mecanismos de control
democrático del Parlamento Europeo. Varios acuerdos importantes con terceros países, incluidos los
acuerdos alcanzados en virtud del Marco de Asociación y el acuerdo migratorio con Turquía, han excluido o
evitado la supervisión del Parlamento Europeo.

• El impulso y la militarización de la seguridad de fronteras ha llevado a un aumento del número de
muertos entre las personas desplazadas por la fuerza. En general, las medidas para bloquear una ruta
de migración obligan a la gente a tomar otras rutas más peligrosas. En 2017, 1 de cada 57 migrantes que
cruzó el Mediterráneo murió, mientras que, en 2015, perdió la vida 1 de cada 257. Esto refleja el hecho
de que, en 2017, la ruta del Mediterráneo Central, la más larga y peligrosa, era la ruta principal para (un
número significativamente inferior de) las personas desplazadas por la fuerza, en su mayoría provenientes
de los países del África oriental y subsahariana, en comparación con la principal ruta del año 2015 de
Turquía a Grecia, utilizada principalmente por sirios. Aunque no hay cifras oficiales, se estima que en el
desierto mueren al menos el doble de personas refugiadas que en el Mediterráneo.

• Hay una creciente presencia de fuerzas de seguridad y militares europeas en terceros países encargadas de
la seguridad fronteriza. Frenar la inmigración se ha convertido en una prioridad para las actuales misiones
de la Política Común de Seguridad y Defensa (PCSD) en Malí y Níger, y hay Estados miembros, como Francia
e Italia, que han empezado a desplegar tropas en Libia y Níger.

• Frontex, la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas, trabaja cada vez más con terceros países.
Ha empezado negociaciones con países que tienen frontera con la UE sobre la posibilidad de llevar a cabo
operaciones conjuntas en sus territorios. La cooperación en materia de deportaciones ya es generalizada.
Desde 2010 hasta 2016, Frontex coordinó 400 vuelos conjuntos de devolución a terceros países, 153 de los
cuales tuvieron lugar en 2016. Desde 2014, algunos de estos vuelos han sido denominados Operaciones
Conjuntas de Recogida para el Retorno (CJRO), donde el avión y los guardias en el vuelo son del país de
destino. Los Estados miembros de la UE invitan cada vez con más frecuencia a las delegaciones de terceros
países a identificar a las personas “deportables” sobre la base de su evaluación de nacionalidad. En muchos
casos, esto ha dado lugar a la detención y tortura de personas deportadas.

 

 

 

 

El informe completo en inglés, próximamente disponible en castellano.

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